Los Sitios de La Cocina de Pasqualino Marchese
|
|
|
Una historia del caféLas leyendas La fábula del pastor etíope, Kaldi, abre el origen leyendario del café. El idílico muchacho pascaba con su rebaño, en las tierras húmedas, refrescadas por las alturas, mirando el deambular de cada una de sus cabritas. Pero algunas eran más inquietas que otras... así que muchas noches pasó atormentado por el hecho, hasta que lo comentó un día, con los siervos de Dios, unos monjes de un monasterio vecino. Los sabios llegaron enseguida a la conclusión que los frutos de unas ramas que eran ávidamente comidos por los animales provocaban el estado de euforia. Para constatarlo los monjes se arriesgaron a elaborar una infusión con los frutos y ramas del arbusto en cuestión y con sumo placer notaron que las largas y tediosas vigilias se transformaban en alegre y placentero deber. Los musulmanes de su parte adjudican el descubrimiento de las virtuosas calidades del café al leyendario fundador de la ciudad de Moka, el médico Omar, que condenado al destierro, en Ousab, juntos con sus seguidores, quién sabe por cuales fechorías. Por no dejarse morir de hambre probaron en comer los frutos de un árbol que abundaba en la región. El milagro obró manteniendo con vida a Omar, que años después, regresando a su tierra, provocó tanta maravilla por no haberse muerto, que no solamente lo integraron, sino lo adoraron como un santo y el café mientras tanto conquistaba la ciudad y aquel país.Los cristianos no podían quedarse atrás, con su leyenda divinizada, tratándose nada menos de Cristo... Lento y cansado, escarnecido y sediento, cargando el pesado madero de la cruz, subiendo el Gólgota, al costado del camino había unas plantas que no servían para nada, ni frutos daban. Pero sus hojas grandes, de un verde oscuro y cóncavas, habían almacenado el rocío de la última noche... Una ligera brisa acerco las ramas al rostro del Nazareno y salpicó el agua sobre sus heridas y la boca, mitigando el dolor y la sed. Pero una hoja volvió con tres gotas de sangre, que se transformaron en frutos para suavizar el corazón y los paladares de los habitantes de toda la tierra. El latigazo de un soldado hizo seguir el suplicio del Mesías, pero en todas partes obró un milagro: los desdichados arbustos ya se erguían alegre y llenos de hermosos frutos... ¡Era el café que se estaba mostrando al mundo!
Las influencias. De hecho no se puede hablar de historia antes del 1400, porque nada se ha escrito. Podemos considerar que, en occidente, la comercialización así como la concebimos hoy, empezó con una “Café” inaugurado en Londres por un tal Pasqua Rosée. En el British Museum existe un curioso prospecto propagandístico impreso por él sobre la “la virtud de la bebida café”.
Desgraciadamente, tiempo después, la costumbre del café iba a ser abandonada por completo y substituida por el té. La Compañía Inglesa de las Indias Orientales, bregando por sus intereses, organizó una efectiva propaganda para implantar el consumo de té en Gran Bretaña. Y lo logró. El té reemplazó el café y, además, se consideró la bebida nacional inglesa. Hasta para nuestro amigo Pasqua Rosée las cosas empezaron a andar mal. Así que de Londres se trasladó a Holanda, paraíso de las libres ideas, diseminando enseguida el hábito del café. Un sinnúmeros de establecimientos se abrieron en Ámsterdam, Harlen, La Haya y otras localidades. Un maestro de la pintura holandesa, creó admirables escenas en sus telas, rescatando la vida interior de un “Café Italien” de la época. La súbita expansión del café a Alemania, Italia, Austria, merecería una historia muy detallada, pero... Se debe a la Compañía de las Indias Occidentales el mérito que salieran los primeros brotes del cafeto en la entonces Guayana Francesa, que sirvió de base a los futuros cafetales del Brasil.
Podría continuar, y me gustaría, en páginas y páginas, contando sobre las repercusiones del café en la historia de las Civilizaciones, pero sé que me mandarían al diablo... ¡si ya no lo han hecho! Pasaré a lo importante: tener una idea, una referencia, un parámetro, de lo que podemos llamar un café y como lograr hacerlo, en casa o en una cafetería. No todo lo que es negro es petróleo, ni café... Esta puede ser otra larga historia, pero haré lo imposible para que sea breve.
El Café en La Argentina.
Las plantas y el grano. De las casi sesenta especies de plantas de café relevadas, solamente unas pocas se han impuesto en el mercado, para satisfacer el gusto de los occidentales y dos de ellas son las que nos interesan: la “Coffea Arabica” y la “Coffea Robusta”. La Coffea árabica es la que ha sido cultivada desde hace muchos siglos, principalmente en Arabia y de ahí su nombre. Moka es la más variedad más conocida, de granos pequeños, intenso aroma, color verde cobre y forma achatada y larga. Otras variedad de la Árabica son la “Típica”, la “Bourbon” difundida en Brasil, y la “ Maragogype” de granos bien grandes y otro que todos nosotros conocemos por “caracolitos” por ser de grano pequeño y redondo como una perlita. esta especie se empezó a cultivar al principio del Ochocientos en tierra especialmente de origen volcánicas ricas en minerales, arriba de los 600 metros sobre el nivel del mar y con una temperatura media de alrededor de 20ºC.
La recolección de las drupas del café es una cuestión clave, porque no maduran todas juntas, mas en un periodo muy extenso del año que depende principalmente de las condiciones climáticas de las tierras donde surgen las plantaciones. Lo ideal sería cosechar una por una las drupas, en el momento en qué están maduras, sin hacer pasar las otras porque pasándose de maduración se fermentan y se ponen ácidas. Pero esta es una forma muy costosa de recolección, así que se prefiere una recolección única en el momento en qué la mayoría de las drupas están maduras. Y para ahorrar más, hoy se emplean maquinarías especiales guiada por hombres, que proveen automáticamente la recolección. El rinde por hectárea depende de la variedad, de la zona y de la suerte que el coleoctero Stephanoderes coffeǽ no ataque la plantación. Pero calcule de 2 a 7 quintales. El tamaño del grano viene indicado por cribas cuyos agujeros son medidos con la 64ava parte de la pulgada, es decir, un grano que no pasa el agujero de 20/64 es un grano 20 es decir 8 milímetros.
La transformación. El color del café crudo varia según la especie, la zona de cultivo, la cosecha, la durada del almacenamiento, los métodos de secado o lavado, etc.. La torrefacción de los granos crudos de café está todavía confiada a experimentados y silenciosos hombres que durante toda su vida han observado con su manos y sus cinco sentidos todos los pasos del tostado, para que el resultado final sea impecable. El envasado es otra labor que depende mucho de la disponibilidad técnica de cada país. En Argentina se envasa todavía en sobres revestidos de una película aislante y vistos diseños exteriores. Se le da un vencimiento de 6 meses. En los de alta tecnología se envasa en elegantes latas al vacío y presurizada luego con gas inerte y otros recursos para mantener intactas las propiedades organolépticas. Puede tener un vencimiento de tres años. Pasqualino Marchese, abril 2002
El Café de Colombia Pido disculpa a todos los colombianos si hasta ahora no he nombrado su afamado café. La ocasión de hacerlo me la ofrece el Dr. Hernando Pacific-Gnecco con un mensaje recién recibido que transcribo enteramente. Pasqualino, 17 de marzo de 2006
El café en Italia
Este año 2011 se cumplen 150 años de la unidad de Italia. La Federación de Sociedades Italianas en Argentina de Mar del Plata y zona ha presentado una muestra antológica ilustrando la importancia del café, como establecimiento, evolución y como bebida, en la historia de Italia hasta nuestros días.
|
|
Pasee por los Sitios de La Cocina de Pasqualino Marchese
Enviar correo a
Contacto
con preguntas o comentarios citando lugar de
residencia.
|