Los Sitios de La Cocina de Pasqualino Marchese

 

 

EL ORATORIO del INSTITUTO SATURNINO E. UNZUÉ de don Félix de Ayesa

 

El 28 de Julio de 1908, Dalmiro Iñiguez, en representación de la señora María Unzué de Alvear, expone al Comisionado Municipal, don Juan José Urdinarraín, “que dicha señora tiene resuelto construir, en la mitad S.O. de la Chacra 328, de su propiedad, de 220 varas de frente al S.O. por 100 de fondo, un Asilo de Huérfanos.

“Que en razón del uso de los distintos edificios y jardines del establecimiento, tiene necesidad de utilizar todo el terreno, que no está cruzado por ninguna calle, según el plano oficial”.

“Que, en previsión de que más adelante pueda requerirse el fraccionamiento del terreno con calles y manzanas, viene a solicitar del señor Comisionado, quiera manifestar si dicha señora puede ocupar todo el terreno, dados los fines filantrópicos que animan a la señora Unzué de Alvear.”

Con una celeridad, que no se da en nuestros días, el día 29 se expide la Oficina Técnica y el día 30 el Comisionado Urdinarraín dispone “se haga saber a la recurrente que actualmente puede disponer de la superficie del terreno de su propiedad en la forma que crea conveniente”. Así consta en el Expediente Letra B, número 278 que en el Archivo municipal está registrado bajo el número 1716.

Cumplido este trámite burocrático, María de los Remedios Unzué de Alvear, conjuntamente con su hermana, Concepción Natalia de Casares, encomiendan al arquitecto francés, Louis Faure Dujarric, el proyecto de un edificio destinado a Asilo Sanatorio, con capacidad para atender a 350 niñas de entre 6 y 14 años de edad, con dependencias para las Religiosas y personal laico y, dentro del edificio, un Oratorio, recomendándole al proyectista el empleo de materiales nobles, especialmente el Oratorio.

A comienzos de 1909 se inicia la construcción de ornamentos, revestimientos de muros, fustes de columnas, capiteles y basas, solados, orfebrería y carpintería en los talleres de Curzio Caponetti, en Vía Flaminia, Roma.

Simultáneamente, en nuestra ciudad, el constructor, Mauricio Cremonte, con el francés León Fragnaud, comienzan los trabajos de mampostería con personal marplatense, siguiendo minuciosamente las instrucciones del proyectista, de tal manera que, los revestimientos y demás elementos constructivos elaborados en Roma, encajan perfectamente, con total precisión, en sus lugares definitivos, haciendo que esta construcción fuera la más notable de la época.

Para proveer de agua al obrador, y posteriormente al establecimiento, León Fragnaud perforó dos pozos artesianos en 1909, los primeros perforados en la ciudad.

 

LLEGAN LAS RELIGIOSAS

A fines de 1909, procedentes de Roma, llegan las primeras religiosas, Franciscanas Misioneras de María, a quienes las hermanas Unzué confían el cuidado y la educación de las niñas internas.

A comienzos de 1910 se inicia la admisión de niñas débiles, o huérfanas, que pronto llegaron a totalizar 215, las primeras en gozar de los beneficios del nuevo establecimiento.

 

CONSAGRACIÓN DEL ORATORIO

En marzo de 1910 las hermanas Unzué anuncian a S. S. Pio X la construcción del Asilo Sanatorio y del Oratorio anexo, que proyectan inaugurar en el Día de la Inmaculada Concepción, y solicitan las bendiciones de ambas construcciones y unas indulgencias.

Al pie de la misma nota de las hermanas Unzué, S. S. Pio X concede las gracias solicitadas y les envía, por ‘interpositu persona’, el documento que se conserva en el Tesoro del Oratorio, consecuentemente, el Oratorio fue consagrado a la advocación de la Inmaculada Concepción de María Virgen, el 8 de diciembre de 1910, en una ceremonia religiosa en la que, buena parte de las niñas internas y numerosas niñas marplatenses tomaron su Primera Comunión.

 

DONACIÓN DEL ASILO SANATORIO

El 7 de septiembre de 1911 las hermanas Unzué donan a la Sociedad de Beneficencia de la Capital, en la persona de su presidenta, doña Sofía A. Bengolea, el Asilo Sanatorio, tierras, dependencias e instalaciones, y, para no demorar el traslado de 150 niñas de Capital y su incorporación a las 215 internas ya existentes, las generosas donantes entregan a las autoridades de la Sociedad de Beneficencia la cantidad de 66.000 pesos para que puedan ser trasladadas de inmediato.

 

INAUGURACIÓN OFICIAL

El día 5 de marzo de 1912, la Sociedad de Beneficencia procede a inaugurar oficialmente el Asilo Sanatorio, que llama “Hogar Saturnino E. Unzué”, con una ceremonia que adquiere caracteres inusitados por la representación oficial y la concurrencia que la presenció.

En 1917, con la integración de dos nuevas docentes se reorganizan las clases de enseñanza primaria, incorporándolas a la Dirección General de Educación de la Provincia de Buenos Aires.

 

DISOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD DE BENEFICIENCIA

En la década de los cincuenta, al serle cancelada la Personería Jurídica a la Sociedad de Beneficencia de la Capital, fundada por Rivadavia en 1923, todo su patrimonio es absorbido por la Fundación Eva Perón, de la que pasa a depender este Hogar.

En el transcurso del tiempo dependió de numerosos organismos oficiales. Actualmente depende del Ministerio de Salud y Acción Social, a través del Consejo Nacional del Menor y la Familia que preside el Dr. José Atilio Álvarez.

 

SE VAN LAS HERMANAS

En 1969, la comunidad de Hermanas Franciscanas Misioneras de María presentan su renuncia y a partir del mes de noviembre de ese año, tras 58 años de permanencia, dejaron de circular los hábitos de las Hermanas por aulas, talleres y pasillos.

 

EL ORATORIO

Al proyectar el edificio del actual Instituto Saturnino E. Unzué, el arquitecto Louis Faure Dujarric emplea un criterio organizativo de tipo axial, localizando el Oratorio en el centro de la composición, como el elemento más valioso y particularizado del conjunto, ajustado al antiguo y más riguroso sentido canónico de la liturgia monumental, que lo han convertido en una verdadera cátedra de simbolismo religioso.

Desde la cúpula hasta el solado, está inspirado en la ciencia exacta y rigurosa de los números sagrados; el número 8, en este caso, número que se repite con temática frecuencia en el plan del templo y en los detalles de la decoración, en los que abundan detalles, El Oratorio no posee fachadas exteriores, ni entrada directa a la vía pública. Solo se exterioriza por la cúpula, rematada con una gran cruz latina. No tiene baptisterio, pero sí campanas, ubicadas en el capitel en que remata la cúpula.

En el hall del Instituto, flanqueada por hojas de acanto estilizado, una gran cruz latina, coronada por la Rosa Mística con sus ocho pétalos, decora la hoja central de la gran puerta de acceso al Oratorio.

Las otras dos hojas de esta puerta monumental, construida con roble de Eslavonia, de gran espesor y de tal peso que se moviliza sobre ruedas encima de una plancha de metal fijada en el piso, ostentan Rosas Místicas de excelente factura.

En el interior, dos pilas, para el agua bendita, presentan temas pocas veces utilizados en el arte cristiano: la tortuga y los colores simbólicos, rojo, encarnado y azul. En la parte inferior de cada pila se alternan cabecitas aladas de querubines y la cruz equilátera dentro de un círculo, sobre entrelazado de hojas de acanto.

Cuatro columnitas torneadas sostienen la pila y, en la base de cada una de ellas, una pequeña tortuga trata de apuntalarlas.

Un hermoso pùlpito de planta cuadrada, en mármol calado con un águila de bronce en su frente, con su escalera semicircular, se encuentra bajo el ciborio, entre dos de las columnas que lo sustentan.

Encima del ciborio, en una hornacina, el triángulo alude a la Santísima Trinidad, la Paloma al Espíritu Santo y las Rosas Místicas, a la Inmaculada Concepción.

En el cancel, que separa la nave central del Santuario, cruces equiláteras en un círculo, calados y entrelazados de vid.

Una magnífica reproducción de “La Ultima Cena” de Da Vinci en bronce decora el frontal del altar.

Sobre la primera gradilla del altar, el Tabernáculo, de mármol policromo y bronce, terminado en un gablete.

Flanqueada por dobles columnas de mármol policromo y bronce, se encuentra entronizada la imagen de la Inmaculada Concepción, de escuela francesa, esculpida en un bloque de mármol de Carrara, aureolada por la luz proyectada por el mosaico de fondo de oro que cubre el intradós.

Coronando las columnas laterales, el Tetramorfo, con los atributos de los cuatro Evangelistas.

El ábside, cubierto de teselas de fondo y color, presenta seis registros con dibujos geométricos, rosas místicas, en estuco policromado.

En el superior preside el todo el Pantocrátor sedente, barbado, con el nimbo crucífero, la indumentaria tradicional y los pies desnudos. Tiene en su mano izquierda un libro abierto en el que se lee: “Ego sum lux mundi”, Yo soy la luz del mundo.

Ocho columnas de recio fuste soportan la cúpula contribuyendo a la equilibrada armonía del Oratorio. Entrelazados de hojas de acanto dibujan el número 8 coronado por una cruz equilátera dentro de un círculo en cada uno de los paineles de los capiteles. El El àbaco presenta volutas vegetales y el astràgalo, redondo, remata en un entrelazado sobre el fuste.

La bóveda cuenta con cuatro nervios dobles, decorativos. Un friso ornamentado con dibujos geométricos y elementos vegetales, señala el arranque de la bóveda y de las nervaduras y, una teoría de rosetones con la Rosa Mística cubre el intradós de la bóveda y los vanos de las nervaduras.

Ocho ángeles, con sus atributos, adosados al muro, nimbados, con las alas abiertas y los pies desnudos, sostienen las nervaduras apoyados en impostas colocadas sobre sus cabezas.

Un lampadario monumental, de ocho segmentos dispuestos en cuatro registros, con leyendas en latín, pende del centro de la cúpula. Conjuntamente con dos lámparas de pie y dos colgantes, guarnecidas con figuras geométricas, volutas vegetales, pámpanos y racimos de vid. Son piezas únicas con características propias de las artes del ornato broncístico de inspiración bizantino-carolingia.

La cruz equilátera en un círculo se repite en la planta de la nave, en singular correspondencia dada por el deambulatorio circular cubierto que la rodea exteriormente, en tanto en su piso se desarrolla una teoría de formas geométricas de profundo simbolismo.

Los mármoles de solados, revestimientos de muros y de fustes de columnas son de tres procedencias: los blancos níveos del Proconeso y los de color de Abisinia. Las maderas de la puerta de entrada al Oratorio, de roble de Eslavonia. Los confesionarios y los bancos fueron construidos con maderas y artesanos nacionales de Mar del Plata.

Las catorce estaciones del Vía Crucis son de esmalte cloisonné, fueron consagradas por Fray Julianus B. Lagos, Superior de la Orden Franciscana, el 2o domingo de marzo de 1912, siguiendo la tradición ritual que establece que las estaciones deben estar erigidas y bendecidas por un franciscano.

En tres salas, adecuadamente presentadas, se exhiben parte de los elementos que integran el Tesoro del Oratorio, a manera de una exposición permanente de Arte Sacro.

El Oratorio cuenta con un órgano construido en 1905 por la firma Aristides Cavaillé-Coll y un harmonium de origen francés, de entre 1890 y 1900, construido por Alexandre et Fils, París.

 

MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL

Por Decreto Municipal N° 1411, del 7 de noviembre de 1984, se declaran de interés municipal las gestiones tendientes a la nominación de Monumento Histórico Nacional al Oratorio del Instituto Saturnino E. Unzué.

Posteriormente, el 15 de agosto de 1985, a pedido de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, el Ministerio de Educación y Justicia resuelve declarar Monumento Histórico a este Oratorio, de acuerdo a la Resolución 2029/85.

Finalmente, por Resolución N° 394 del 16 de marzo de 1990, la Secretaría de Turismo de la Nación, lo declara de Interés Turístico Nacional.

 

 

 


 

Términos:

Ábaco Arq. Parte superior del capitel, situada sobre el equino, en donde se apoya el arquitrabe o el arco.

Astrágalo - Según Vitrubio, moldura o anillo que decora la columna en la basa y el capitel. Característico del orden jónico, aparece en el dórico a partir de la época romana.

Equino - Arq. Moldura convexa, característica del capitel dórico.

Cloisonné - Esmalte alveolado o tabicado (cloisonné de los franceses), llamado así porque se obtiene depositando la masa vitrificable en alvéolos o compartimentos formados por láminas de oro adheridas por un canto o borde al objeto metálico que se trata de ornamentar, las cuales marcan el contorno y líneas principales de las figuras.

Gablete - Un gablete o piñón es una coronación o remate a modo de frontón triangular y peraltado formado por dos líneas rectas y vértice agudo que se colocó en los edificios del primer periodo gótico.

Harmonium - El armonio o harmonium (también denominado harmonio o armonium) es un instrumento de viento con teclado, en apariencia similar al organillo alemán, pero sin tubos y de mucho menor tamaño; es un instrumento musical típico de la música devocional empleada en Asia. Aunque originalmente fue concebido como un instrumento doméstico, al igual que el piano, el armonio se impuso rápidamente en muchos templos religiosos por su tamaño y precio menores que los de un órgano.

Hornacina - Se llama hornacina al hueco de planta semicircular abierto en un muro para colocar en él una urna o estatua. Se coloca orientada tanto al exterior como al interior de los edificios y cumple una función principalmente ornamental.

Intradós - El intradós es un término arquitectónico que designa a la superficie interior, cóncava e inferior de un arco, bóveda o dovela. O la cara de una dovela, que corresponde a esta superficie. Intradós proviene del latín intra, dentro y dorsum, dorso.

Tetramorfo - Un tetramorfos (del griego τετρα, tetra, "cuatro", y μορφη, morfé, "forma") es una representación iconográfica compuesta por cuatro elementos.

Pila - Cabecita alada de Querubín. En la parte inferior de cada pila para el agua bendita, alternada con entrelazado de hojas de acanto surmontado por una cruz equilátera dentro de un círculo.

 

El Vía Crucis:

 

 

 


 

 

Lista de los órganos Cavaillé-Coll de la Argentina (los instrumentos desmontados o siniestrados no se incluyen):

 

 Órganos ubicados en la ciudad de Buenos Aires:

 1. Basílica del Santísimo Sacramento (1912)

 2. Capilla del Colegio "La Salle" (1926)

 3. Iglesia de San Juan Bautista (ca. 1920)

 4. Basílica del Sagrado Corazón de Jesús (ca. 1906)

 5. Basílica de San Nicolás de Bari (órgano principal) (fecha incierta de construcción)

 6. Basílica de San Nicolás de Bari (órgano de la cripta)

 7. Capilla de la "Casa de la empleada"

 8. Parroquia de "Nuestra Señora del Valle"

 9. Parroquia de "San Martín de Tours" (ca. 1910)

 10. Parroquia de "San Cristobal"

 

 Órganos ubicados en ciudades cercanas a Buenos Aires:

 11. Basílica de Nuestra Señora de Luján (ca. 1908)

 12. Catedral de San Isidro (1906)

 13. Parroquia de "Nuestra Señora de Aránzazu" (San Fernando) (1907)

 14. Parroquia de "San Francisco Solano" (Bella Vista) (1906)

 

 Órganos ubicados en la provincia de Buenos Aires:

 15.Oratorio Inmaculada Concepción, Instituto Saturnino Unzué, Mar del Plata (1906)

 16. Estancia Acelain (Azul)

 17. Fortín Mercedes

 

 Órgano ubicado en la provincia de Santa Fe:

 18. Iglesia "Nuestra Señora de los Milagros" (1886) tal vez el único  Aristide  Cavaillé-Coll en la Argentina)

 

…” Louis Faure-Dujarric (1875-1943). Este francés se había formado en la famosa Ècole des Beaux Arts, de París, que entrenaba a sus alumnos en una aptitud versátil para afrontar programas de trabajo de lo más disímiles. Como parte de su programa de estudios tuvo que proyectar desde baños públicos hasta el palacio para el gobernador de Argelia, o un monumento para héroes de la independencia de su país. En la Argentina fue el arquitecto predilecto de los Unzué. Diseñó la fabulosa y demolida San Jacinto (propiedad de la marquesa pontificia María Unzué de Alvear), la casa del Biarritz argentino de su hermana Cochonga y la capilla de la mítica estancia Huetel. Frente al océano, levantó el imponente Asilo Unzué de Mar del Plata que, además de estar provisto de una capilla con decoraciones realizadas en Roma, tenía la más avanzada tecnología. La fortuna Unzué le permitió ensayar de todo un poco. Asociado con Robert Prentice, un inglés que había estudiado en París, construyó obras particulares y espacios para uso público como la estación Retiro del ferrocarril Belgrano”.

“El perfil de Louis Faurec-dujarric lo convierte en un personaje apto para la literatura o el cine. Era un dandy anglófilo, una suerte de gentleman architecte, siempre impecablemente vestido y montado en su Rolls Royce. La lista de sus obras destila glamour: el estadio de tenis de Roland Garros, el estadio olímpico de Colombes, las instalaciones del Racing del Pre catelan y la tienda Aux Tríos Quartiers. Además, hay que incluir varios edificios de departamentos suntuosos, de estilo moderno, construidos a principios de los años 30 en París, en plena crisis francesa”.

 

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Última modificación: 12 de mayo de 2017