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Las
harinas de trigo Harinas de fuerza
Harinas flojas El
factor "W" Masa tipo
bizcochuelo Masa tipo budín
Masas precocidas Masa
tipo panqueque Masa quebrada
Masa de pan Masa
de hojaldre Masa semi hojaldrada para
medialunas Masa simple para horno y
fritura Masa para pan dulces
Masa para empanada gallega
Hay
muchos libros que tratan sobre el origen alimenticio del trigo, sobre su
desarrollo biológico a través de los milenios, de la molienda, de la extracción
de la harina y su empleo en la industria o la cocina. Pero consideramos que hay
muy poco al alcance del ama de
casa, o del aficionado a la cocina, que puede sintéticamente dilucidar ciertos
inconvenientes inexplicables en el resultado exitoso o desastroso de ciertas
preparaciones. Es el caso de la pizza, de la pasta
fresca, de una masa
hojaldrada, de un bizcocho o de un simple scon.
Con
excepción del arroz, desde un principio, la mayoría de los cereales fueron
molidos para convertirlos en harina y traspasarlos a un incipiente tratamiento
culinario, es decir, hacerlo más digeribles y agradable al paladar con la ayuda
del fuego. Así
que finalmente, dado que hemos llegado en el ámbito de la cocina, trataré de
hacer un poco de luz sobre la harina de trigo que el mercado nos proporciona y
su empleo en las distintas manera de obtener pastas frescas, secas, pan, pizzas,
masitas, bizcochuelos, etc..
El
almidón está constituido por las moléculas de hidrato de carbono, la
principal reserva energética de casi todos los vegetales. Se concentra
especialmente en las semillas de los cereales.
El grano de trigo
contiene entre 8 a 14 % de proteínas. Son estas proteínas las que originan el
gluten, al hidratarse durante el proceso de amasado en la panificación, y de él
dependen las características plásticas de una harina. La determinación de su
cantidad y calidad es una forma de valorar la aptitud panadera de una harina. La
composición de las harinas panificables es de 24 % de Gluten Húmedo y de 8 %
de Gluten Seco como mínimo.
Sintetizando: las harinas de fuerza tienen en su composición un elevado porcentaje de proteína que le da mayor capacidad para absorber líquidos y resistencia significativa al estirado. La harina intermedia, tienen también poder de extensibilidad sin quebrarse. Las harinas flojas al estirarse se quiebran con facilidad.
Haciendo
una más detallada análisis podemos decir que las harinas de fuerza son
indicadas para masa que deben fermentar y adquirir volumen, especialmente si
contiene grasas, la cual contrarresta las propiedades de las proteínas, así
que difícilmente fermentaría sin quebrarse. Tomada con las manos se desharía,
es como si le faltara una un sistema nervioso. Otro elemento que hay que
considerar es la incorporación del azúcar en la masa. Como alimento esencial
de la levadura para producir gas carbónico, una harina con pocas proteínas se
cae una vez fermentada, por no tener fuerza para retener la gasificación.. ¿O
no le ha pasado, alguna vez? Harinas
flojas
Son
las harinas de bajo contenido de proteína. Yo le daría un limite de hasta un 8
o 9%. Se emplea para aquellas masas con poca elasticidad como por ejemplo
bizcochuelos, fondo de tarta o tarteletas. El residuo elástico de la masa puede
solucionarse dando un previo descanso a la masa en lugar frío. Por eso siempre
después de un amasado continente azúcar, huevos, polvo de hornear, se aconseja
dejarla descansar un rato en la heladera. A este punto hay que hacer algunas
precisiones... distinguir entre una masa gasificada por fermentación como
brioches, bollos, y una masa gasificada por agentes químicos, llámese polvos
de hornear o por un batido con huevos, con incorporado de aire, como
bizcochuelos, magdalenas, budines. En estos caso se emplea harina floja para
evitar demasiada consistencia, deformaciones y fracasos. Observe que las harinas
llamadas “leudantes” es decir con un contenido de “polvitos” químicos
para desarrollar gases, son baja en proteínas, alrededor del 8,5 a 9%. Cuantas
veces los bizcochuelos se le ha planchado y
endurecido o scones y magdalenas que parecen plomitos
El
factor “W” o fuerza de la masa.
Uno
de los parámetros para la panificación de la masa es el denominado “W” o
sea, fuerza de la masa. Otros, que solamente nombraremos son: tasa de absorción
de agua, desarrollo de la masa, estabilidad de la masa, caída de la masa,
resistencia(P) extensibilidad(L), de la masa y la relación entre estas últimas(P/L).
Los
grandes molinos han comenzado a diferenciar productos, ofreciendo premezclas
pasteleras y panaderas. Las premezclas, elaboradas sobre la base de harinas y
aditivos, son demandados por las panaderías artesanales, para diversificar y
mejorar la calidad de los productos. Algunas premezclas son: para tortas,
cookies, bombas, budines, donas y berlinesas, pan con salvado, con centeno, con
avena, con soja, de trigo y maíz, inglés, baguette, facturas, pizzas, pan
dulce y fainá Dejando
la profesionalidad y volviendo a nuestros límites familiares, haremos una síntesis
de las masas que necesitan el empleo de harinas débiles y de otras que
necesitan harina fuerte, y de otras que es muy difícil hacerle una
ubicación firme y clara. Su experiencia personal será su mejor consejero.
Tipos de masas que utilizan harina débil.
A veces una harina no tan débil puede aflojarse mezclándola con almidón de maíz (maicena) o fécula de papa.
Son
las masas que incorporan el elemento graso, como manteca, aceite, margarina,
grasa animal. Algunas para
mencionar son las magdalenas, los budines, los brownies, los bizcochos de
manteca y otros. Todos tienen el mismo método de ejecución. Se baten los
huevos enteros o las yemas solamente con el azúcar, luego se incorpora la
materia grasa a temperatura ambiente, la harina con el agregado de impulsores químicos
(polvos de hornear) y las claras a nieve si solo se han empleado las yemas. Son
masa que se hacen con agua caliente y con la incorporación le harina echada de
golpe mezclando rápidamente: los imperdibles churros están en primer lugar.
Con la incorporación de huevos se obtienen buñuelos para freír, masa tipo
choux para profiteroles, palos Jacobo, bigné, etc.. Son
masas cuyos componentes principales son la harina, los huevos algo de grasa,
leche o agua, esencias, a veces azúcar. Generalmente se baten los huevos con la
harina, luego se añade azúcar, sal, leche fría, manteca derretida y se deja
descansar para que cuando se fríe pierda la elasticidad y quede de igual tamaño
que cruda. Pertenecen
una gran variedades de masas para hacer bases de tarta dulces o saladas,
pastelitos para el té. La preparación se
puede sintetizar en una sola, aun podemos distinguirla después con dos métodos.
Se
dispone la harina tamizada sobre la mesa de trabajo, sal, azúcar si es
necesario, la manteca cortada en pequeños trozos, yemas o huevos, leche, crema
o agua fría. Se amasa con las puntas de los dedos integrando los ingredientes
sin amasar, solo empastar. Si la masa contiene azúcar es preferible emplear azúcar
impalpable, el azúcar común por ser granulosa y con masa fría, no se integra
muy bien. Esto lleva al inconveniente de una masa quebradiza y a veces pegajosa.
Hay
quienes primeros mezclan la materia grasa con la harina y luego el resto de los
ingredientes. Otros para evitar la elasticidad, mezclan el azúcar con la
materia grasa y luego los ingredientes faltantes. De cualquier manera siempre se
debe unir, nunca amasar y dejar descansar la masa ante de estirarla,
preferiblemente con los dedos o palma de la mano, o ligeramente con palote. Esta
masa no debe achicarse. Como
Usted ha notado, usando harinas flojas, no llevan levaduras de origen orgánico.
Son siempre aquellas desconocidas mezclas de polvitos en un sobrecito o latita
hermética...
Tipos de masas que utilizan harinas media fuerza. No
sueñe poder lograr el mismo pan que puede comprar en un comercio. Son harinas
de otros costados... Pero con una harina de buena calidad del tipo 000 y
levadura de cerveza bien fresca, puede lograr su pan: natural, aromático, con
la justa sal, sin aditivos ni mejoradores y otros tóxicos severamente
prohibidos, pero siempre ilegalmente en uso. Consulte la receta de la masa para
pizza en la página “Pizza & Calzoni” y hará el mejor pan de todos los
tiempos. La tecnología con qué se prepararan las distintas harinas y se
proporcionan a las industrias del pan son muy complejas, por eso la dejaremos de
tratar en esta página. Nunca en familia lograremos las baguettes que se comen
en Francia, ni el pan casero del sur de Italia hecho con “grano duro rimacinato”
y semillas de sésamo adheridas en su superficie que confiere el sabor de su
historia: la influencia árabe.
Masa
semi hojaldrada para medialunas. Es una masa compleja. Además de levadura, lleva huevos, azúcar, leche y se hacen dobleces como para el hojaldre. Debe tener gran capacidad de estiramiento, sea para laminarla sea para formar la medialuna. Consideramos que es más la técnica de estiramiento y arrollado sobre si mima lo que la hace parecer, al final como una masa hojaldrada. Para eso se necesita una harina de fuerza o con algún aditivo secretísimo del pastelero. Masa
simple para horno y fritura. Son masa con levadura, enriquecida con huevos, azúcar, manteca, por lo tanto la harina debe ser de fuerza para superar la densidad que confieren los otros ingredientes. Con esta masa se elaboran brioches, babas, etc. En el caso de los bollitos fritos, o los doughnuts (Ver Rosquitas de papa, en Mundo Stellita) que llevar levadura y puré de papa o zapallo, también se necesita harina fuerte.
Una
masa especial: masa para empanada gallega. La
masa se compone de 500 gramos de harina, una cucharadita de sal, 12 gramos
de levadura de cerveza, azúcar, 100 gramos de manteca o margarina, 100 gramos
de agua tibia, 2 huevos. Una delicia para la elaboración de la tarta
gallega.
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