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Esta receta ha sido sugerida por la Sra. Noemí Hurrell. La foto ha sido remitida por la misma. Muchas gracias. - Argentina -

Posibilidad de deshuesar uno mismo el pollo, asegurándonos frescura y economía.
No se necesita de ningún eximio cirujano, sólo del sentido común que emplea el
modesto empleado de la pollería de su barrio. Véalo mientras pone mano a un
hermoso pollo de unos dos kilo y medio.
Lo pone pechuga arriba sobre una tabla. Abre un poco más con sus manos la parte posterior del pollo ya eviscerado. Apunta los dedos de la mano derecha entre la carcasa y la pechuga, mientras con la izquierda lo mantiene firme, y se hace espacio despejando la carne de hueso, siguiendo mentalmente todo la superficie de la carcasa. Lo da vuelta y posiblemente, además de sus dedos, necesita la punta filosa de un pequeño cuchillo para aleja la parte casi sin carne adherida a la espina dorsal del pollo.
Da vuelta el pollo otra vez, lo gira para tener acceso por el cuello. Siempre con la punta filosa del cuchillo corta la adhesión de las cabezas del los húmeros (avambrazos) de los omoplatos (la parte superior de la carcasa). Estos huesitos, con o sin la partes de las alitas, quedarán para manipular el pollo una vez deshuesado. Todavía tenemos los fémures pegados a la carcasa… Gira el pollo y empuja hacia fuera la carcasa poniendo a la vista la unión de los fémures al íleo (anca). Los corta con la punta del cuchillo. Extrae completamente la carcasa y la aparta.
Ahora hace una incisión alrededor de la parte inferior de cada tibia (pata) cortando los tendones que unen la carne al hueso. Gira estos de izquierda a derecha y viceversa para romperle la unión del fémur. Los dos huesos se sacarán limpiamente tirándolos. Le quedan los dos fémures. Corta longitudinalmente la carne que lo cubren y los tendones, pone al desnudo el hueso y lo aparta. Reacomoda hacia adentro todas la parte trasera interna puesta a la vista, da nuevamente forma al pollo que estará completamente deshuesado, menos la parte de los bracitos.
Generalmente, en Argentina, donde las pollerías les hacen este “gran favor”, el de deshuesarles un pollo, redoblan el precio por kilo y además se quedan con la carcasa y huesitos, tan valiosos para que Ud. haga un caldo de pollo sin usar cubitos, muy sabrosos por cierto éstos, pero no aptos para su hipertensión…
Esta 'técnica' para deshuesar un pollo me ha sido pedida por el señor Rafael Martínez Zorrilla - Córdoba - Argentina -
No obstante, deseo alertar sobre algo que le puede pasar cuando cocine un pollo relleno, sea lo hayas comprado, deshuesado o rellenado usted. Resulta que los pollos, sometidos una ingeniería extrema de la nutrición, contienen mucha agua y grasita. Además, si no se han elegidos bien los ingredientes que conforman el relleno, como el queso especialmente, éste largará mucha agüita al derretirse. El inconveniente se empezará a notar, pasados unos veinte a 30 minutos, cuando el pollo se empieza a calentar internamente, con un mar de líquido inundándolo literalmente, apenas dorado en su superficie y blanco, llamase hervido, en la parte baja. ¡Un desastre! Queda un trabajo de emergencia..., pasar el liquido, compuesto de agua grasita y queso, a un recipiente, dar vuelta la pieza con mucho cuidado y dorar lo hervido. La amargura puede todavía continuar con más líquido, lo cual hay que sacar. En todos esos apuros inevitablemente se perderá la dorada capa de piel, que hace a la vista de un buen pollo relleno. La segunda imagen evidencia cuanto dicho. Por seguridad y felicidad sugiero poner el pollo sobre una parrilla y ésta arriba de una fuente para que el líquido no lo moje.

Bucatini
a la "carrettiera" - Solamente para ser
comidos bajo la sombra de una parra, con vista al mar o a la campiña, en compañía
de buenos amigos y vino tinto.
Ingredientes
50 cc. de aceite extra virgen de oliva, 2 dientes de ajo, 150 gramos de panceta, 15 gramos de hongos "porcini" secos, ½ kilo de tomatesfrescos peritas, 1 lata chica de atún, 3 hojas de albahaca, 1 peperoncino, sal. 500 gramos de pasta seca tipo “bucatini”. Queso rallado opcional.
Preparación
Poner en una sartén grande el aceite con los dos dientes de ajo machacados a dorar apenas. Agregar la panceta cortada fina, dorar, luego los “funghi porcini” remojados en una taza con agua y reservar el líquido. Cocinar algo y verter los tomates cortados en cubitos, la albahaca cortadita, el “peperoncino” y algo de sal. Cocinar diez minutos, luego añadir el atún desmenuzado y el agua de remojo. Continuar la cocción hasta que la salsa se reduzca. Mientras tanto cocinar “al dente” los “bucatini” en abundante agua con una cucharada de sal gruesa. Colar y añadirlos a la salsa, en la sartén, mezclando bien y servir caliente. El queso rallado es facultativo.
Esta receta ha sido pedida por la Sra. Elena Scognamiglio - Alemania - eleny55@hotmail.com

Ciambotta - Es una pastel de verduras de la zona de la Lucania y Calabria, parte sur de Italia. Integran este plato, el pimiento, la papa, el tomate: americanos que han hecho la América en otras partes.
Calentar en una sartén abundante aceite para freír. Rápidamente cortar con su piel las berenjenas, ya lavadas, en rodajas, y freírlas sin llegar a dorar. Apartar y dejar escurrir el exceso de aceite. Proceder de la misma forma con la calabaza o los zucchinis cortados en rodajas, con las papas cortadas en cubos, con los pimientos cortadas en tiras anchas. Sofreír apenas los dientes de ajo machacados o cortados en laminas, a gusto.
Acomodar los vegetales en una cacerola. Agregar los dientes de ajo sofritos, las cebollas cortadas muy finas, el tomate triturado, la hierba aromática, sal y pimienta, o el peperoncino picante si le gusta. Cocinar a fuego lento durante una hora.
Puede hacer una pequeña variación: sofreír los dientes de ajo en aceite de oliva, agregar los tomates triturados y las hierbas aromáticas. Cocinar hasta que la salsa tome consistencia, luego agregar las verduras fritas apartadas. Mezclar y cocinar igualmente por una hora, cuidando que no falte líquido. Revolver durante la cocción. El resultado debe parecerse a un guiso de verduras, bien húmedo, pero sin caldo.
Otra buena opción es, al último momento, romper sobre la superficie de la ciambotta, unos cuantos huevos frescos y hacerlos cuajar con la tapa de la cacerola puesta, durante unos 6 a 7 minutos. Según las reglas no se debe comer muy caliente, pero sí, con pan casero
Esta receta me ha sido pedida por el Sr., Roberto N. Galván - Argentina - bairenman@hotmail.com
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