|
| |
Los grandes platos familiares
Mi intención es la de publicar en esta
página recetas de fácil realización, con ingredientes nada extraños al los
empleados comúnmente en una familia. Platos únicos, abundantes, satisfactorios y
ricos, para chicos y grandulones.
Son platos que han sido sintetizados
por el deseo de mis valiosos clientes y mi disposición para hacerlos felices.
Por eso, no siendo todo mérito mío, las recetas están publicadas en esta
página como si me estuvieran requeridas o enviadas por todos ellos.
Arroz con pollo Milanesitas de
peceto con morrones en agridulce Ossobuco a
la milanés
Frutillas con crema

Arroz con pollo
- Esta
receta la piden unos amigos que tienen todavía algunos dinerillos para "oblar" al
cocinero de confianza y así disfrutar en familia un plato completo, amén de los
aplausos del ama de casa que en este día goza de una feliz vacación.
Ingredientes
 |
1 pollo de 2 kilo y medio
de buena calidad, harina, 50 cc. de aceite de oliva u otro de más fácil
accesibilidad,1 cebolla mediana, 1 zanahoria chica, 1/4 de morrón rojo, 1/4 de
pimiento verde, 1/4 de penca de apio, 2 hojas de albahaca, 1 tomate perita,
1 cucharaditas de pimentón dulce, unas hebras de azafrán, sal, 1/2 vaso de vino
blanco.
|
 |
30 gramos
de manteca, 600 gramos de arroz del mejor para risotto, 200 gramos de arvejas
frescas sin vaina, hervidas a punto, otro 30 gramos de manteca.
|
Preparación
 |
Limpie el
pollo, pártalo obteniendo las dos pechugas y las dos parte traseras, elimine la
piel y la grasa, corte cada pieza en dos pedazos. Sale a gusto.
|
 |
Ponga en una
cacerola de fondo ancho el aceite y déjelo calentar. Enharine ligeramente los
trozos de pollo, dórelos y apártelos.
|
 |
Corte la
cebolla y échela en la cacerola, así la zanahoria rallada gruesa, el apio
cortado, las hojas de albahaca picadas, los dos pedazos de pimientos y el tomate
picados. Salar algo. Coloque otra vez las presas apartadas sobre los
vegetales, salpíqueles una la cucharadita de pimentón dulce y algunas hebras de
azafrán. Deje cocinar a fuego lento, con tapa, removiendo a cada tanto, hasta
que el pollo esté tierno. Se calcula unos treinta minutos.
|
 |
Saque las
presas otra vez de la cacerola y resérvelas. Agregue caldo o agua al fondo,
calcule un total de líquido de1,2 litro. Reserve otro 3/4 de litro para
suplementar durante la cocción del arroz.
|
 |
Lleve a la
ebullición y mientras tanto en una otra cacerola coloque un trozo de manteca y
el arroz y a fuego moderado untar y dorar apenas. Échelo en el caldo, mezcle y
pacientemente a fuego suave déjelo cocinar dos minutos menos del aconsejado por
el fabricante. Cuando faltan cinco minutos para eso, agregue la 3/4 parte de las
arvejas previamente hervidas y blanqueadas. A cocción ultimada agregue un
trocito de manteca, mezcle y déjenlo descansar diez minutos con un paño de
cocina arriba de la boca de la cacerola.
|
 |
Sírvalo ahora
en su fuente preferida, contornee con las presas de pollo que había reservado y
decore con el resto de las arvejas.
|

Milanesitas de peceto con morrones en
agridulce -
He
incluido esta receta en los grandes platos familiares, por el motivo que
realmente puede satisfacer toda una famélica ‘tribu’ sin otro complemento. Se
trata solamente de freír, freír y freír milanesitas, el resto puede anticiparse.
También puede ser un plato sorprendente para unos invitados sin complejos. Sí,
sin complejos. Si no les gustan lo morrones o el ajo, déjelos en casa tomando
mate con galletitas…, pueden irritar el más tranquilo de los cocineros o ama de
casa.
Ingredientes
 |
Para 6
personas: 1 peceto de un kilo y medio, cortado por un paciente carnicero en
fetas finas (yo le dejo la grasita externa), sal, 1 diente de ajo, 500 gramos de
rebozador, 6 huevos, sal, pimienta, aceite para freír. Seis morrones rojos
grandes, 3 dientes de ajo, sal, aceite de oliva u otro bueno, vinagre de vino,
50 gramos de pasas sin semillas.
|
Preparación
 |
En un bol grande bata los seis huevos, agregue el ajo picado y las milanesitas
salpimentadas. Déjelas una horitas para que absorban el huevo. Páselas por el
rebozador y apártelas una hora por lo menos. No es conveniente freírlas
enseguida, el rebozado puede despegarse de la carne. Entre tiempos, prepare los
morrones: póngalos en una cacerola, libre de semillas, contados en tiras,
agregue los ajos fileteados, sal, y unos 60 cc. de aceite. Revuelva, tape, y
deje cocinar a fuego suave hasta que los pimientos estén tiernos. A este punto
bañar con un buen chorro de vinagre de vino y añadir las pasas. Cocinar ¾
minutos más. Empiece a freír las milanesecitas y acompañe con los morrones y pan
fresco. Vino tinto para grandes y chicos.
|
Milanecitas de peceto con morrones agridulces Penne con berenjenas y muzzarella
Ossobuco a la
milanés -
Si bien la receta del
ossobuck
es perfectamente adaptable a la mesa del humano, el señor Agostino ha requerido
otra. Y se la daré, pero me gustaría saber si probó la de mi perrito. También
piensa que se trata solamente de una carne dura. Depende. Si está en Mar del
Plata pide a Jorge,
con toda confianza, la parte del garrón trasero cortado en rodajas de unos
cuatro centímetros. Le dará seguramente una carne tiernísima de novillo
alimentado los últimos seis meses con una ingesta equilibrada de granos y
pasturas, distinta del mismo novillo que se saca directamente del campo para
faenar ya. Y dado que se chupará las yemas de los dedos, no ahorre en el pedido.
Ingredientes
 | De dos a dos kilos y medio de ossobuco de ternera,
150 gramos de manteca, harina, sal y pimienta. Un triturado compuesto de una
cebolla grande, 2 zanahorias, 1 penca entera de apio, 2 dientes de ajo, 1
cascarita de limón. 6 tomates peritas maduros cortados. Un segundo triturado
compuesto de 1 diente de ajo y la cáscara de medio limón rallada, o si le
gusta y mejor sería, cáscara de un tercio de naranja rallada. " vaso de vino
blanco seco. |
Preparación
 | En una cacerola de fondo muy ancho ponga a fundir
100 gramos de manteca. Salpimiente las rodajas de los 'ossobuchi' y páselas por
harina. Dorarlas cuatro o cinco a la vez en la manteca caliente, apartando la
ya doradas y reuniéndolas todas cuando queda ultimada esta tarea. Agregue el
primer compuesto de vegetales picados. Esperar que se rehoguen. Algo más de
sal y pimienta a gusto. Bañar con el vino y cocinar hasta reducirlo
completamente. Agregue los tomates picados. Tapar la cacerola y cocinar unos
cuarenta minutos si carne es tierna, o más hasta que se muestre blanda.
Durante la cocción vigilar si faltara líquido, en este caso agregar caldo o
agua caliente. Unos minutos antes de finalizar la cocción agregar el segundo
triturado y los 50 gramos de manteca restante. Revolver suavemente para que
todo tome sabor. Servir los 'ossobuchi' puestos en corona en una fuente grande
cubiertos con su salsa. Se pueden acompañar con papas al natural, arroz blanco
o completar con un
risotto a
la milanés. |
Para los fundamentalista de la cocina la receta arriba
presentada puede parecer demasiado genérica. Las intransigencias se reflejan en
estos 'consejos':
La cacerola debe ser baja y de fondo ancho, gruesa, de
aluminio, antiadherente o cobre estañado y no de acero. Los vegetales en
menor cantidad deben rehogarse primero en una mezcla de parte iguales de manteca
y aceite de oliva. Se apartan. A los 'ossobuchi' debe cortársele la
membrana que lo recubre lateralmente al menos en tres parte para que no se
arqueen al cocinarse. Salpimentados e enharinados se doran, luego se hacen 'déglacer'
con vino blanco seco. La prohibición del uso del tomate es determinante: hay que
emplear sólo extracto de tomate. El líquido para ayudar la cocción de ser un
caldo (de carne y vegetales, mejor). Cinco minutos antes de ultimar la cocción,
se agrega un picado especial, la gremolada, compuesta de perejil,
ralladura de cáscara de limón y filetes de anchoitas saladas. Se puede
añadir ajo picado. Para acompañar el ossobuco es imperioso un arroz amarillo, es
decir un arroz con azafrán o un risotto a la milanés. Plato único.

Frutillas con crema -
Incluyo este postre entre
los gran platos familiares por ser de fácil ejecución y grande aceptación.
También quiero evidenciar la manera tan natural con que puede hacerse en
contraposición a la burda y sintética del oportunismo comercial. En
Argentina se producen riquísimas frutillas especialmente en la provincia de
Santa Fe, también en Mendoza, Córdoba y Tucumán y a veces a pocos kilómetros de su casa,
como en el caso de la zona de Mar del Plata.
Ingredientes
 | 1 kilo de frutillas impecablemente frescas y sanas, 200
gramos de azúcar, 1 vaso de vino blanco tipo Torrontés o 1/2 vaso de vermú seco,
zumo de dos naranjas, 50 cc. de kirsch (o gin, ron, grapa, triple sec), 1/2 litro de crema de leche
fresca de primeras marcas (las que se dicen doble crema déjenlas para los
incautos) que permiten que el batido adquiere mucho volumen y liviandad, 3
cucharadas de azúcar, mejor si es impalpable. Hojas de menta, pétalos de rosas,
florcitas de su macetas... |
Preparación
 | Ponga las frutillas enteras y sin sacarles los
cabitos en agua corrientes para que despidan la eventual tierrita, Cuélelas y
déjenlas escurrir bien; entonces elimine los cabitos y córtelas en mitades o
en cuartos o en laminas gruesas o déjenlas enteras, todo según el tamaño de
las frutillas que está empleando. Póngalas en un recipiente de vidrio o loza y
cúbrelas con el azúcar, bien distribuido, agregue el vino o el vermú, el jugo
de naranjas, el
kirsch o sustitutos y deje descansar unas horas en heladera. A la hora de
servir este colorido postre, bata la crema con el azúcar hasta que adquiere
consistencia y mucho volumen. Sirva en copas de boca ancha, las frutillas
maceradas y cubra con una o dos cucharadas de crema batida adornando con una
hoja de menta o lo que tenga en sus macetas, tanto no la va a comer... |

Muy pronto más recetas.
|